Red Iberoamericana de MEntoría

Vuelta al cole: 15 medidas para minimizar el contagio en las aulas


Con el comienzo del nuevo curso, los casi 29.000 centros educativos del país se enfrentan al reto de la presencialidad en las aulas con más de ocho millones de alumnos y 720.000 docentes. En el caso de los colegios de Primaria, la totalidad de los alumnos aún no ha recibido ninguna de las dosis de vacunación y, en el caso de los alumnos de 12 a 19 años, solo un tercio tienen la pauta completa.

Esta situación, diferente al inicio del año anterior, requiere la implementación de medidas especiales en las aulas para reducir el riesgo de brotes y evitar el cierre de aulas. Por ello, los expertos de la Comisión de Ventilación y Climatización del Consejo General de Colegios de Ingenieros Industriales (CGCOII) proponen un conjunto de 15 medidas que minimicen el contagio por aerosoles en espacios cerrados y acorde a la situación epidemiológica que nos encontramos en cuanto a tasa de vacunación, población inmunizada, nuevas variantes, venta de test de antígenos, etc.

Niños mascarilla

Índice de contenido

Durante la utilización de espacios interiores (como las aulas), hay que ventilar, medir el CO2 con un medidor con sonda NDIR y ajustar la ventilación para mantener valores de CO2 por debajo del límite de 700 ppm. La ventilación elevada sirve para minimizar los contagios a larga distancia diluyendo la cantidad de aerosoles contagiosos en el aire. Una mala ventilación no solo pone en riesgo la salud de las personas, por ejemplo, con niveles por encima de 1000 ppm se reduce la concentración, atención y el rendimiento académico. 

Otro factor a tener en cuenta es que no tiene ninguna utilidad ventilar antes de utilizar el aula, pues los aerosoles contagiosos no se acumulan en el aire. Es preferible usar una ventilación continua y cruzada y no una intermitente.Y, finalizado el uso del aula, el virus se irá desactivando incluso sin ventilar.

Como medida de refuerzo en los espacios interiores con ventilación insuficiente (superior a los 700 ppm) pueden utilizarse filtros HEPA. Éstos reducen los contagios a larga distancia filtrando el aire que pasa por ellos para retener aerosoles contagiosos. Deben funcionar al máximo caudal y durante todo el tiempo que se comparte un espacio interior.

Distancia

Se recomienda mantener una distancia mínima de 1,5 metros, aunque es preferible una distancia de 2 metros para minimizar los contagios a corta distancia donde la concentración de aerosoles contagiosos exhalados es muy alta. Esto se consigue delimitando ‘islas’ (zonas en las que se puede permanecer) con pasillos de separación. En los espacios exteriores también hay que mantener distancias de separación.

Mascarilla

Hay que utilizar mascarilla en todos los espacios interiores y cuando no se pueda mantener la distancia de separación de 1,5 metros en los espacios exteriores. Debe establecerse la norma de uso obligatorio de la mascarilla y los responsables docentes deben formar a los alumnos sobre el uso adecuado y vigilar el uso correcto:

Ajuste: La mascarilla debe ajustarse muy bien a la cara sin dejar ningún hueco alrededor de la boca y nariz por los que pueda entrar o salir el aire. Son recomendables las mascarillas con pinza nasal o con material de sellado en la nariz y con dos gomas tras la nuca. Deberían prohibirse las mascarillas que dejan cualquier tipo de hueco o con gomas cedidas.

Filtrado: La mascarilla debería estar hecha de materiales de fibras depositadas que retienen muchos aerosoles y facilitan la respiración como las FFP2. Las quirúrgicas tienen alguna utilidad pero no son EPI, y las mascarillas de tela, neopreno y otros tejidos no suelen ser eficaces para filtrar aerosoles y algunas presentan escasa respirabilidad escapando el aire por los lados. Por último, las mascarillas de rejilla y las pantallas no realizan ningún filtrado y son de nula utilidad.

Reposición: La mascarilla debe sustituirse cuando se rompa, se debilitan las gomas, deja huecos en la cara o pierde las condiciones de higiene personal básica. Algunos entornos requieren reposición más frecuente.

Grupos burbuja

Los grupos burbuja, siempre que sean estables, sirven para reducir contagios entre grupos de personas del centro educativo. Lo ideal es que sean grupos cerrados de alumnos del mismo aula, preferiblemente manteniendo a hermanos gemelos juntos en la misma clase y evitando que los alumnos se desplacen entre aulas. Además, se recomienda mantener grupos cerrados de docentes que atiendan a un grupo cerrado de aulas, así como minimizar rotaciones entre clases y cursos. Siempre que sea posible, debería ser el profesor el que cambie de aula para reducir aglomeraciones de personas en los pasillos.

Cuando usamos la voz se generan más aerosoles, de hecho, al hablar se generan 10 veces más aerosoles que al estar en silencio. Y, en el caso de cantar o gritar, unas 50 veces más. Es recomendable intentar mantener un tono de voz más bajo, ya que la emisión de aerosoles es mayor en actividades con un uso continuo de la voz, como aulas donde se habla con frecuencia y con sonido ambiental elevado. 

Actividad física

La actividad física debe trasladarse a exteriores, pero si esto no es posible y se hace en gimnasios interiores, deben ser espacios muy amplios y estar muy bien ventilados. Cuando incrementamos la actividad física, se incrementa la actividad respiratoria y espiramos con más fuerza produciendo más aerosoles. 

Entradas y salidas

Para prevenir posibles contagios, es muy recomendable mantener entradas y salidas escalonadas por cursos. Se recomienda insistir a padres y alumnos en el uso correcto de la mascarilla dentro y fuera del colegio dado que es imposible mantener las distancias mínimas de 1,5 metros durante las entradas y salidas al centro escolar.

Comedor escolar y aseos

Tanto los comedores como los aseos son de uso compartido por personas de diferentes grupos burbuja, lo cual facilita el contagio entre grupos. En estos espacios es muy importante aumentar la ventilación, mantener distancias y usar la mascarilla el máximo tiempo posible. En aseos sin ventilación hay que instalar un sistema de extracción mecánica con caudal suficiente que funcione todo el horario de apertura del centro educativo.

Actividades extraescolares

Son preferibles las actividades escolares que se realizan en espacios exteriores y en las que se puede mantener la distancia de seguridad. 

Transporte compartido

Lo ideal es que se evite compartir medios de transporte con personas de diferentes grupos de convivencia estable, porque son espacios reducidos donde se acumulan los aerosoles en el aire y es muy fácil el contagio a corta distancia. En los medios de transporte compartidos y autobuses escolares se hace imprescindible el uso de mascarilla por la cercanía de otras personas y mantener las ventanas abiertas para aumentar la ventilación. 

Test de antígenos

Una buena práctica sería que todas las personas se hicieran un test de antígenos una vez a la semana. De este modo, se identificarán los positivos con mayor rapidez para prevenir el contagio comunitario. Se recomienda proporcionar un test semanal a cada empleado del centro para su autocontrol y debe recomendarse al alumnado que sus grupos de convivencia también realicen este test con la misma frecuencia.

Notificar contagios

Es importante que el personal del centro y las familias de los alumnos notifiquen los

contagios cuanto antes para adoptar las medidas de control necesarias. El centro debe informar al personal del centro y a los cursos afectados de los contagios confirmados.

Atención de confinados

Es necesario que los centros educativos establezcan sistemas de sustitución de personal, disponer de material docente, un protocolo para trabajar en casa y un aula virtual u online para alumnos que tengan que autoconfinarse.

Buenas prácticas

Es importante no compartir vasos, botellas o almuerzos dado que el virus se transmite en las gotas de saliva. La limpieza de manos y la desinfección son buenas con carácter general.

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